Contradicciones A Contratiempo …
Lo que son las cosas. Hay meses que uno gasta más en teléfono que otros. Y siempre nos decimos lo mismo, intentaré mandar menos mensajes, tengo que limitar un poco mis llamadas, siempre llamo yo, si es que … Pasan los días y ves como tu móvil no tiene vida, sólo para usar el despertador y para releer los mensajes “bonitos” que guardaste y que te gustaban tanto, antes de dormirte; y te das cuenta que tan sólo has tenido que recargar la batería una vez al mes del poco uso que le diste, y empiezas a preocuparte y a verte como un bicho raro. Es curioso que el corazón late a medida que tus facturas de móvil empiezan a aumentar, y sobre todo, cuando ves que el ochenta por ciento de los mensajes que en el mes pasado no mandaste, lo mandas ahora a la misma persona.
“Si por pagar un poco más voy a estar con una sonrisa en la mejilla, y una ilusión en la cabeza; sin duda, merece la pena vivir esta contradicción a contratiempo”.