Cuéntame un cuento …
aquellas palabras, a veces vacías y sin argumentos.
Una buena excusa, para ponermos la medalla, y salir triunfantes de la batalla.
Qué fácil lo vemos todo. Abrimos el libro, y luego lo cerramos. Ya no hay capítulos,
ni páginas que pasar. Una pena.
A estas alturas , no sé.
Los barcos se alejan del puerto de las lamentaciones. Ya vendrán otros, …
Se aprende que cambian las situaciones pero no las personas.
No valoramos lo que tenemos, sino que queremos a aspirar a lo que no podemos tener, y eso nos molesta.
Y volcamos nuestra inseguridad en la otra persona.
Y así nos va.
Y el barco se aleja… adentro , hacia el mar… en busca de tesoros… ya perdidos…
(cuando uno naufraga, a veces, no es por el mal temporal, sino porque no supo nadar)
Me cuentas un cuento,
y yo me lo creo.
