Encantados …
“Es un hechizo que cae sobre nosotros,
una aureola de fantasía y emociones que
se posa sobre el corazón y lo agita,
cuando no lo sume en el éxtasis y el ensueño…”
(Thomas Moore)
Lo he visto en la mirada, en el reflejo del cristal del espejo.
Cuando se lleva una vida encantada, el corazón se abruma, se aviva por la imaginación;
a través de alguna cualidad que otro ser desprende desde su interior.
Lentamente el alma se adentra en el terreno del encantamiento y cobra protagonismo.
Vivir sin encantamiento es vivir en la comodidad, en el equilibrio del saber estar. A veces debemos mover la balanza,
pero sin perder el equilibrio. Porque el constante encantamiento no siempre es positivo;
no siempre se permanece en estado de éxtasis.
Quiero que mi alma sea la protagonista junto a la tuya,
Quiero que se produzca la condición para conectar contigo de manera afectuosa e íntima.
Porque sé que si tú pones de tu parte, y yo de la mía, los dos estaremos “encantados”.
Pero tengo claro que una cosa es lo que yo quiero, y otra muy distinta lo que tú quieres.