El Reto …
“La verdad es la esperanza.
Dice la razón: Tú mientes.
Y contesta el corazón:
Quien mientes eres tú, razón,
que dices lo que no sientes.
La razón: Jamás podremos
entendernos, corazón.
El corazón: Lo veremos.”
A. Machado
Posted by
at
18:29:07
Si tu corazón dice una cosa y tu cabeza dice otra, tu cabeza pierde siempre.
Razón-Corazón, las dos caras de la moneda. El corazón es nuestro yo, la autenticidad, es el que no miente nunca, el que siente de forma natural, el que no le importa ni quién, ni cómo, ni por qué, ni cuándo, ni dónde, se activa por algún estímulo y nadie, ni la razón puede pararlo, es quizás lo más fiable, si quisiéramos conocernos un poco más deberíamos analizar más nuestro corazón, o mejor, deberíamos dar más rienda suelta al corazón. El pobre se ve a cada minuto de su vida cohibido por la razón, no deja de sentir, no deja de crecer, pero se siente prisionero de la razón, es lo que lo enferma. La razón es la sociedad, es el prejuicio, el qué dirán, el pensar cómo actuar en todo momento para conseguir el efecto que deseamos, o mejor dicho, que los demás desean, o mejor dicho aún, lo que creemos que los demás desean ver en nosotros. Pero eso no está bien, no, la razón debe ser más libre, sólo así conseguiremos que nuestro corazón no se enferme, conseguiremos ser nosotros mismos, que al fin y al cabo es lo importante, conseguiremos el equilibrio mente-alma. ¿De qué sirven las armaduras?
- ¿Te vas?
> He de hacerlo.
- ¿Tardarás?
> Quizá… no depende sólo de mí…
Así fue como un día la Razón abandonó mi pequeño Corazón.
Muchos días en soledad tuvieron que pasar para que de nuevo hubiera un encuentro…
¿Me dejas pasar?
- Hace tiempo que espero a quien durante años habitó dentro de mí. Me aseguró que volvería, pero no supo decir cuándo… Supongo que mientras regresa no le importará que ocupes su lugar, al fin y al cabo no será más que una temporada.
* ¿Estás seguro?
- Sí.
* Lo cierto es que llevo mucho tiempo esperando este momento. No sabes la cantidad de veces que he intentado llegar hasta ti, pero una vez tras otra, al asomarme, te encontraba plenamente dedicado a tu huésped, de manera que nunca me atreví a interrumpir.
-¿Por qué? Si me lo hubieras dicho te habría hecho un hueco antes!
* ¿Sabes quién soy?
-Lo cierto es que no…
* Perdóname, aún no me he presentado… Mi nombre es Amor.
-Encantado de conocerte Amor, yo soy el Corazón. Pero… sigo sin entender el motivo que te impidió acercarte a mí.
* Es una larga historia… Puede que no parezca, pero soy uno de los sentimientos más antiguos que habitan sobre la tierra. La Razón es una de mis hermanas, casi tan antigua como yo.
-Entonces… ¿Por qué no te acercaste antes aunque sólo fuera para saludarla? Si sois hermanos…
* Tú no lo entiendes…Hace muchos años que no convivimos en el mismo corazón.
-¿Puedo saber el motivo?
* La Razón y yo no somos compatibles… Mientras que ella calcula y evalúa cada gesto, cada palabra, yo me limito a disfrutarlas.
Ella cuando llega a un corazón anula, en la mayoría de las ocasiones, la alegría, el gozo y la ilusión.
En cambio yo lo lleno de sueños y fantasías, suspiros y pasión.
-¿Y qué vas a hacer conmigo?
* Cuando me acomodo en un Corazón, comienzo por acurrucarme suavemente en lo más profundo. Desde ahí lanzo deseos y sensaciones inolvidables; ilusión por los pequeños detalles.
Poco a poco voy creciendo hasta ocupar el Corazón por completo, de manera que no tendrías lugar para alguno de mis hermanos como pueden ser el Odio y el Rencor.
-¿Y qué pasaría si vuelve la Razón? Quizá un día quiera recuperar su lugar dentro de mí.
* En ese caso tendrás que ser tú quien tome una decisión. Poco puedo hacer más que esperar y confiar en que no quieras echarme.
- No es una fácil decisión…
* Nunca he dicho que lo fuera… Además he de advertirte que conmigo también viene el Temor, e incluso en ocasiones me visita el Dolor.
La Razón, si trata de volver, desplegará sus armas más fuertes. Se hará acompañar por el Orden y la Falsa Tranquilidad. Es posible que te haga sentir que de nuevo controlas todo lo que ocurre en ti, que estás más sereno… Pero recuerda, no son más que apariencias.
-Amor, entiende que me cueste tomar una decisión como esta…
* Lo entiendo, soy comprensivo. No puedo engañarte, odio las mentiras, pero sólo puedo decirte que aquellos que me ha dejado entrar han cerrado las puertas para que nunca más pudiera salir.
Es cierto que sufrirás. Desearás haber evitado mi entrada en algún momento. Sentirás impotencia al tratar de acercarte a otro corazón y no poder… en ese caso será porque en él se encuentra alguno de mis hermanos. Sólo me tendrás que dar tiempo para poder entrar en él
¿Y si me quiero acercar a un Corazón en el que también habites?
* En ese caso sentirás un gozo indescriptible. Irradiarás Alegría, Cariño e Ilusión, son mis compañeras de viaje…
Será una gran explosión. Sentirás cómo te dilatas hasta el infinito; tu espacio te parecerá pequeño…
- ¿Sabes? Creo que correré el riesgo. Quiero saber qué es lo que se siente al acercarse a otro Corazón que esté tomado por el Amor.
Quiero experimentar esa explosión, irradiar esa felicidad y tratar de que llegue a otros Corazones que estén dormidos y equivocados pensando que están completos sin tenerte, como me ocurría a mí.
* ¿Estás seguro?
- Nunca he estado tan seguro como ahora, creo que ya comienzo a sentir tus efectos.
Entra y ponte cómodo, nos quedan muchas cosas por vivir.
* Trataré por todos los medios que alcances la Felicidad . Acercaré a ti millones de corazones cargados de Amor.
Prepárate para un viaje sin final plagado de aventuras.
… Y así es como los Corazones que le abren las puertas al Amor se distinguen con un ”no sé qué” especial que escapa con tan solo una mirada…